Es importante tomar consciencia de su existencia y peligrosidad, ya que, aunque no es el cáncer más frecuente, si es uno de los más letales.

Dado que el cáncer de pulmón genera más muertes que los de próstata, mama y páncreas combinados, merece toda la atención que la comunidad científica le ha dedicado en los últimos años, siendo por el momento uno de los tumores que más tiempo y estudio demanda de las investigaciones en cáncer.

Ahora bien, aunque más del 80% de los tumores malignos del pulmón son diagnosticados cuando la enfermedad no tiene forma de ser curada y el tratamiento se limita a contener su avance en el pulmón y por los demás órganos con tratamientos como la radioterapia, quimioterapia o inmunoterapia con buenos resultados, estas opciones de tratamiento han aumentado la sobrevida y la calidad de vida en los pacientes que lo presentan. Sin embargo, a la fecha, la única intervención que tiene la posibilidad de curar el cáncer de pulmón es la cirugía, es decir la extracción completa del tumor del pulmón, lo cual solo es posible si éste se encuentra aun localizado, en fases tempranas de la enfermedad.

Lamentablemente, estamos hablando de una enfermedad silenciosa en las fases en donde aún puede ser curada, por lo que los síntomas de un tumor maligno del pulmón aparecen tardíamente en su evolución, siendo los más frecuentes la tos, sensación de ahogo, pérdida de peso, expectoración de flemas con sangre y el dolor en el pecho al respirar. La única forma de intervenir tempranamente el cáncer es haciendo exámenes antes de que la enfermedad se empiece a manifestar. Para esto, las sociedades científicas en el mundo proponen hacer detección temprana del cáncer de pulmón a través de tomografía de tórax en pacientes con factores de riesgo. En La Neumológica hacemos detección temprana de cáncer de pulmón en población de riesgo con los mismos criterios que se proponen a nivel global.

Los principales riesgos son:

-El consumo de cigarrillo

-Exposición laboral a polvos y otras sustancias tóxicas conocidas como carcinógenos (como el asbesto o la sílice, por ejemplo).

-La exposición a un gas que no tiene olor ni forma de ser medido en este momento en nuestro medio que se llama radón (sale del suelo, principalmente de las zonas aledañas a minas).

-El haber tenido infección tuberculosa o ya padecer previamente de tumores relacionados con el consumo de cigarrillo (cáncer de cabeza y cuello, vejiga).

A estas personas con un riesgo superior de tener cáncer de pulmón, se les realizan una serie de exámenes que permiten establecer si hay nódulos del pulmón (manchas, tumoraciones pequeñas, pepitas del pulmón) sugestivos de cáncer.

Si tiene riesgo por haber tenido alguna de estas exposiciones consulte a su médico y solicite los exámenes pertinentes para saber si hay nódulos. Recuerda que entre más pequeño sea, más probabilidad tiene de ser extraído y considerar que la enfermedad ha sido curada.

Para mayor información de nuestro servicio particular del Programa de Detección Temprana de Cáncer de Pulmón, puede comunicarse al celular 350 5972091 o al correo oncologiatoracica@neumologica.org

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