La hipertensión arterial pulmonar es definida como el aumento de la presión en los vasos sanguíneos ubicados en los pulmones.
En el pulmón existen 2 tipos de vasos sanguíneos: Las arterias y las venas pulmonares; de este modo, la presión arterial alta que afecta a las arterias de los pulmones y al lado derecho del corazón se le denomina hipertensión arterial pulmonar.
El diagnóstico de hipertensión pulmonar requiere la realización de diferentes exámenes que deben realizarse en un orden estructurado para poder confirmar o descartar un caso de hipertensión pulmonar; dentro de estos pueden estar los análisis de sangre, un ecocardiograma, una radiografía de tórax, un electrocardiograma, un TAC de tórax, entre otros. A continuación, la Dra. Emily Rincón, neumóloga del Programa Vascular Pulmonar, nos explica las pruebas diagnósticas que se deben tener en cuenta para diagnosticar o descartar un caso de Hipertensión Pulmonar.
Actualmente, se reconocen 5 tipos de hipertensión pulmonar, los cuales son definidos en función de la causa principal que contribuye al desarrollo de esta condición de salud; así pues, es importante tener en cuenta que no todos los diagnósticos de hipertensión pulmonar son iguales, de forma que su pronóstico y manejo médico tampoco serán siempre los mismos para todos los pacientes con esta enfermedad.
En el siguiente vídeo, la Dra. Emily Rincón, nos explica las clasificaciones que existen de la Hipertensión Pulmonar:
Dentro del manejo de la hipertensión pulmonar existen opciones de tratamiento farmacológico, tales como los medicamentos administrados vía oral y/o el uso de prostanoides, así como el tratamiento no farmacológico, dentro del cual se destacan estrategias como la rehabilitación pulmonar, algunos procedimientos quirúrgicos invasivos que podrían contribuir al manejo de la enfermedad y el uso del oxígeno suplementario como medida terapéutica dentro del tratamiento.
Es importante tener en cuenta que no todos los casos de hipertensión pulmonar son iguales, así se comparta la misma clasificación de grupo, los tratamientos farmacológicos y no farmacológicos son definidos según la condición y necesidad individual de cada paciente. El equipo multidisciplinario especializado es quien define cuales son las mejores estrategias de manejo para cada caso
A continuación, el Dr. Camilo Rodríguez, neumólogo del programa Vascular Pulmonar, nos explica las alternativas farmacológicas para tratar la Hipertensión Pulmonar según su clasificación.
A continuación, el Dr. Camilo Rodríguez, neumólogo del programa Vascular Pulmonar, nos explica las alternativas no farmacológicas para tratar la Hipertensión Pulmonar.
Te compartimos un vídeo con algunas recomendaciones para el uso correcto del concentrador de oxígeno en casa y los cuidados de la cánula nasal. Recuerda que el oxígeno es un medicamento que debe ser usado con precaución y acorde a las indicaciones del médico:
Dentro del tratamiento farmacológico de la hipertensión pulmonar, existe la posibilidad de administrar un medicamento definido prostanoide por vía parenteral, o sea administrados a través de un catéter por vía intravenosa.
Por último, revisemos el paso a paso para la administración del Epoprostenol para el tratamiento de la Hipertensión Pulmonar en compañía de Angélica María Martínez, jefe de enfermería
El ejercicio físico contribuye al cuidado de la salud física y mental, incluso aún cuando tengo alguna enfermedad pulmonar. Tenga en cuenta la siguientes recomendaciones:
A continuación, le compartimos una serie de vídeos para hacer ejercicio en casa de forma segura:
Si está interesado en recibir ayuda para empezar a hacer ejercicio aún teniendo asma, pregunte a su médico por la Rehabilitación Pulmonar, tenemos este servicio dentro de la Fundación Neumológica Colombiano.
Reduzca la sal ¿Por qué? La sal retiene líquidos y eso puede empeorar los síntomas. De modo que, es recomendable:
Cuide los líquidos (según lo indique el médico): Algunas personas deben reducir la cantidad de agua y líquidos que toman al día si retienen líquido. Es recomendable:
Alimentos ricos en potasio (si no hay restricción), este nos ayuda a controlar la presión y a eliminar exceso de sodio, algunas opciones son:
Evite el alcohol y limita la cafeína, ya que el alcohol puede afectar el corazón y los medicamentos; mientras que el café en pequeñas cantidades está bien, pero no abuses.
Mantenga un peso saludable, el sobrepeso hace que el corazón trabaje más, de modo que es recomendable:
Coma más frutas y verduras, estas aportan antioxidantes y ayudan al sistema circulatorio.
Incluya proteínas magras como pollo sin piel, pescado, legumbres y huevo, estas ayudan a mantener la masa muscular, especialmente si hay fatiga o debilidad.
Evite grasas saturadas y trans, como mantequilla, embutidos, frituras, en su lugar use aceites vegetales como el de oliva, canola o aguacate.
El cuidado de la salud mental también contribuye al control óptimo de la hipertensión pulmonar, a continuación le compartimos algunas recomendaciones a tener en cuenta: