Hipertensión Pulmonar

¿Qué es la Hipertensión pulmonar? 

La hipertensión arterial pulmonar es definida como el aumento de la presión en los vasos sanguíneos ubicados en los pulmones. 

En el pulmón existen 2 tipos de vasos sanguíneos: Las arterias y las venas pulmonares; de este modo, la presión arterial alta que afecta a las arterias de los pulmones y al lado derecho del corazón se le denomina hipertensión arterial pulmonar.

A continuación, El Dr. Rafael Conde, neumólogo y jefe del Programa Vascular Pulmonar de La Neumológica, nos pone en contexto sobre las generalidades e importancia de esta enfermedad respiratoria.  

¿Cómo se diagnóstica la hipertensión pulmonar?

El diagnóstico de hipertensión pulmonar requiere la realización de diferentes exámenes que deben realizarse en un orden estructurado para poder confirmar o descartar un caso de hipertensión pulmonar; dentro de estos pueden estar los análisis de sangre, un ecocardiograma, una radiografía de tórax, un electrocardiograma, un TAC de tórax, entre otros. A continuación, la Dra. Emily Rincón, neumóloga del Programa Vascular Pulmonar, nos explica las pruebas diagnósticas que se deben tener en cuenta para diagnosticar o descartar un caso de Hipertensión Pulmonar. 

¿Cómo se clasifica la hipertensión pulmonar?

Actualmente, se reconocen 5 tipos de hipertensión pulmonar, los cuales son definidos en función de la causa principal que contribuye al desarrollo de esta condición de salud; así pues, es importante tener en cuenta que no todos los diagnósticos de hipertensión pulmonar son iguales, de forma que su pronóstico y manejo médico tampoco serán siempre los mismos para todos los pacientes con esta enfermedad.  

En el siguiente vídeo, la Dra. Emily Rincón, nos explica las clasificaciones que existen de la Hipertensión Pulmonar:

¿Cuál es el tratamiento de la hipertensión pulmonar?​

Dentro del manejo de la hipertensión pulmonar existen opciones de tratamiento farmacológico, tales como los medicamentos administrados vía oral y/o el uso de prostanoides, así como el tratamiento no farmacológico, dentro del cual se destacan estrategias como la rehabilitación pulmonar, algunos procedimientos quirúrgicos invasivos que podrían contribuir al manejo de la enfermedad y el uso del oxígeno suplementario como medida terapéutica dentro del tratamiento.

Es importante tener en cuenta que no todos los casos de hipertensión pulmonar son iguales, así se comparta la misma clasificación de grupo, los tratamientos farmacológicos y no farmacológicos son definidos según la condición y necesidad individual de cada paciente. El equipo multidisciplinario especializado es quien define cuales son las mejores estrategias de manejo para cada caso

Tratamiento Farmacológico​

A continuación, el Dr. Camilo Rodríguez, neumólogo del programa Vascular Pulmonar, nos explica las alternativas farmacológicas para tratar la Hipertensión Pulmonar según su clasificación.

Tratamiento No Farmacológico​

A continuación, el Dr. Camilo Rodríguez, neumólogo del programa Vascular Pulmonar, nos explica las alternativas no farmacológicas para tratar la Hipertensión Pulmonar.

Oxigenoterapia en Casa

Te compartimos un vídeo con algunas recomendaciones para el uso correcto del concentrador de oxígeno en casa y los cuidados de la cánula nasal. Recuerda que el oxígeno es un medicamento que debe ser usado con precaución y acorde a las indicaciones del médico:

Prostanoides: ¿Qué son y cómo funcionan?

Dentro del tratamiento farmacológico de la hipertensión pulmonar, existe la posibilidad de administrar un medicamento definido prostanoide por vía parenteral, o sea administrados a través de un catéter por vía intravenosa.

Administración de Epoprostenol

Por último, revisemos el paso a paso para la administración del Epoprostenol para el tratamiento de la Hipertensión Pulmonar en compañía de Angélica María Martínez, jefe de enfermería

El ejercicio físico contribuye al cuidado de la salud física y mental, incluso aún cuando tengo alguna enfermedad pulmonar. Tenga en cuenta la siguientes recomendaciones:

  • Tome sus medicamentos de forma regular y según lo indicado por su médico.

  • Evite hacer ejercicio en ayunas, lo ideal es comer algo al menos 1 hora antes del ejercicio.

  • Antes de empezar, si presenta algún signo de alarma como: Vómito, diarrea, fiebre, gripa, dolor en el pecho y/o cambios en las secreciones, NO realice ejercicio, consulte con su médico tratante.

  • Si tiene indicado usar oxígeno suplementario durante el ejercicio, úselo en la cantidad indicada por su médico y/o terapeuta tratante.

  • Revise y tome sus signos vitales antes del ejercicio, preste atención a la frecuencia cardíaca, la saturación de oxígeno, la sensación de ahogo y fatiga muscular de piernas.

  • Use ropa deportiva y tenis para realizar la actividad.

  • Respire controladamente durante el ejercicio: Tomando aire por nariz y botando lentamente por boca. Evite aguantar el aire.

  • Haga un calentamiento con movimientos articulares de pies a cabeza.

  • Lo recomendado es hacer 30 minutos de ejercicio aeróbico como caminar, caminadora, bicicleta, elíptica y/o zumba.

  • Si durante el ejercicio experimenta mareo, sudoración, dolor de cabeza o dolor en el pecho suspenda progresivamente el ejercicio, tome sus signos vitales, respire conscientemente; si los síntomas no ceden, consulte de forma prioritaria con su médico tratante y/o urgencias.
  • Realice ejercicios de fortalecimiento muscular para brazos, abdomen y piernas, respirando conscientemente , NUNCA aguante la respiración.

  • Realice estiramiento muscular al finalizar.

  • Recuerde mantenerse hidratado antes, durante y después de la sesión; recuerde que el consumo de líquido debe ir alineado con las indicaciones de su médico y/o nutricionista.

A continuación, le compartimos una serie de vídeos para hacer ejercicio en casa de forma segura:

Si está interesado en recibir ayuda para empezar a hacer ejercicio aún teniendo asma, pregunte a su médico por la Rehabilitación Pulmonar, tenemos este servicio dentro de la Fundación Neumológica Colombiano.

Reduzca la sal ¿Por qué? La sal retiene líquidos y eso puede empeorar los síntomas. De modo que, es recomendable:

  • Evitar embutidos, enlatados, sopas instantáneas y comida rápida.
  • Cocinar con hierbas y especias en lugar de sal (ej: ajo, orégano, limón).
  • Leer las etiquetas: busque productos que digan “bajo en sodio”.

Cuide los líquidos (según lo indique el médico): Algunas personas deben reducir la cantidad de agua y líquidos que toman al día si retienen líquido. Es recomendable:

  • Anotar cuánto toma al día si se lo indican.
  • Importante: Nunca restrinja líquidos sin indicación médica.

Alimentos ricos en potasio (si no hay restricción), este nos ayuda a controlar la presión y a eliminar exceso de sodio, algunas opciones son:

  • Consuma plátano, espinaca, papaya, papa, aguacate.

Evite el alcohol y limita la cafeína, ya que el alcohol puede afectar el corazón y los medicamentos; mientras que el café en pequeñas cantidades está bien, pero no abuses.

Mantenga un peso saludable, el sobrepeso hace que el corazón trabaje más, de modo que es recomendable:

  • Comer porciones pequeñas y frecuentes, especialmente si te falta el aire al comer mucho de una vez.

Coma más frutas y verduras, estas aportan antioxidantes y ayudan al sistema circulatorio.

Incluya proteínas magras como pollo sin piel, pescado, legumbres y huevo, estas ayudan a mantener la masa muscular, especialmente si hay fatiga o debilidad.

Evite grasas saturadas y trans, como mantequilla, embutidos, frituras, en su lugar use aceites vegetales como el de oliva, canola o aguacate.

El cuidado de la salud mental también contribuye al control óptimo de la hipertensión pulmonar, a continuación le compartimos algunas recomendaciones a tener en cuenta:

 

  1. Tómese el tiempo para preguntarse: ¿Cómo me siento emocionalmente? Recuerde que el primer paso para manejar sus emociones es reconociéndolas.
  2. Cuide la manera en que se habla a si mismo y procure que sea un diálogo amable y comprensivo con si mismo.
  3. Priorice en su día a día actividades de disfrute que le generen bienestar y satisfacción como la lectura, manualidades, compartir tiempo de calidad con familia y amigos, entre otros.
  4. Incluya hábitos saludables dentro de su estilo de vida como el ejercicio. Le permite tener una rutina, trabajar en la disciplina y el autocuidado.
  5. Asegúrese de dormir bien. Un cerebro cansado no funciona apropiadamente. Una buena calidad de sueño también contribuye al bienestar emocional.