Fibrosis Pulmonar

¿Qué es fibrosis pulmonar?

La Fibrosis Pulmonar (FP) es una enfermedad crónica en la que el tejido de los pulmones se cicatriza y se vuelve grueso y rígido. Esto dificulta que los pulmones funcionen correctamente, haciendo que la respiración sea cada vez más difícil. «Fibrosis» significa cicatrización, y «pulmonar» se refiere a los pulmones. Existen diferentes tipos de fibrosis pulmonar, y nuestro equipo médico trabajará para identificar la causa específica de su condición.

fibrosis pulmonar neumologica

Existen una serie de síntomas aparecer gradualmente
y pueden variar en intensidad. Los más comunes incluyen:

Falta de aire

Ahogo o falta de aire

Tos

Tos

cansancio extremo en fibrosis pulmonar

Cansancio extremo

Pérdida de peso involuntaria

La intensidad y frecuencia de aparición de los síntomas puede ser variable, según cada caso. En algunos casos o épocas del año, puede presentarse una infección respiratoria aguda, la cual se caracteriza por un aumento de los síntomas respiratorios: 

  • Falta de aire
  • Tos
  • Cambios en el color o cantidad de flemas y/o secreciones
  • Fiebre

¿Cómo prevenir una infección respiratoria aguda?

Usted puede controlar y prevenir la infección respiratoria aguda por medio de las siguientes recomendaciones:

vacunas al dia

Vacunas al día

uso de tapabocas

Uso de tapabocas

evitar el humo

Evitar exposición a humo de cigarrillo, de leña y aerosoles (ambientadores, sprays, etc.)

lavado de manos

Lavado de manos frecuente

evita contacto con personas enfermas

Evite contacto con personas enfermas o resfriadas

¿Cómo se diagnostica la fibrosis pulmonar?

El diagnóstico de la fibrosis pulmonar requiere una evaluación exhaustiva por parte de un equipo médico especializado. Generalmente, incluye:

  1. Historia clínica y examen físico: Preguntas detalladas sobre sus síntomas, historial médico, exposición a sustancias y un examen físico completo.
  2. Pruebas de imagen:
    Tomografía computarizada de alta resolución (TACAR o HRCT): Es la prueba de imagen más importante para ver el patrón de cicatrización en sus pulmones y ayudar a determinar el tipo de fibrosis (Insertar imagen TACAR)
  3. Pruebas de función pulmonar: Espirometría y pletismografía: Miden el volumen de aire que puede inhalar y exhalar, y la rapidez con que lo hace.
    Capacidad de difusión de monóxido de carbono (DLCO): Mide la capacidad de sus pulmones para transferir oxígeno a la sangre.

     

  4. Capacidad funcional:Prueba de caminata de 6 minutos: Evalúa su tolerancia al ejercicio y la respuesta de variables fisiológicas como la frecuencia cardíaca, la saturación de oxígeno, la tensión arterial y la frecuencia respiratoria en el esfuerzo físico.
     
  5. Otras pruebas: En algunos casos puede requerir una broncoscopia (para obtener muestras de líquido o tejido pulmonar) o una biopsia pulmonar quirúrgica para obtener un diagnóstico más preciso. 

    Es fundamental identificar el tipo específico de fibrosis pulmonar, ya que esto guía el tratamiento.

Espirometría

La espirometría  consiste en que usted sople con fuerza a través de una boquilla hacia un equipo donde se mide la cantidad de aire contenida en los pulmones y la velocidad a la que usted logra exhalarlo desde los pulmones hacia el exterior.

Volúmenes por pletismografía:

Los volúmenes pulmonares por pletismografía son una prueba de función pulmonar que permite medir la cantidad total de aire que hay en los pulmones. Durante la prueba, usted respira a través de una boquilla mientras permanece sentado dentro de una cabina cerrada, y el equipo mide cuánto aire entra y sale de los pulmones.

Capacidad de difusión de monoxido de carbono (DLCO):

La capacidad de difusión de monóxido de carbono (DLCO) es una prueba que evalúa qué tan bien los pulmones pasan el oxígeno a la sangre. Para realizarla, usted respira un aire especial, aguanta la respiración unos segundos y luego sopla por una boquilla conectada a un equipo.

¿Cuál es el tratamiento de la Fibrosis Pulmonar?: Un enfoque integral

Aunque actualmente no existe una cura para la fibrosis pulmonar, hay tratamientos que pueden ayudar a retrasar la progresión de la enfermedad, aliviar los síntomas y mejorar su calidad de vida. El tratamiento se aborda de manera integral, combinando opciones farmacológicas y no farmacológicas, explora la pestana de medicamentos, ejercicio en casa, nutrición y salud mental para conocer más sobre estas estrategias:

Los medicamentos actuales buscan enlentecer el avance de la cicatrización pulmonar, el equipo médico elegirá los medicamentos indicados según la causa de tu fibrosis pulmonar. Los más utilizados en Colombia para la Fibrosis Pulmonar Idiopática (FPI, el tipo más común y severo) son:​

  • Pirfenidona: Actúa reduciendo la formación de tejido cicatricial. Se administra por vía oral. Es importante tomarlo con alimentos para reducir los efectos secundarios gastrointestinales.​

Insertar infografía de efectos secundarios (DRIVE)​

  • Nintedanib: Inhibe varias vías que contribuyen a la cicatrización. También se administra por vía oral.​

Insertar infografías de efectos secundarios (DRIVE)​

Ambos medicamentos pueden tener efectos secundarios (como náuseas, diarrea, erupciones cutáneas, cambios en las enzimas hepáticas), por lo que es crucial un seguimiento médico regular. Su médico decidirá cuál es el más adecuado para usted, considerando su tipo de fibrosis, otras condiciones de salud y tolerancia a los medicamentos.​

Te compartimos un vídeo con algunas recomendaciones para el uso correcto del concentrador de oxígeno en casa y los cuidados de la cánula nasal. Recuerda que el oxígeno es un medicamento que debe ser usado con precaución y acorde a las indicaciones del médico:

https://youtu.be/WnbQAHDMLWY

El ejercicio físico contribuye al cuidado de la salud física y mental, incluso aún cuando tengo alguna enfermedad pulmonar. Tenga en cuenta las siguientes recomendaciones:

1. Evite hacer ejercicio en un espacio muy frío o expuesto a la lluvia.

2. Evite hacer ejercicio en ayunas; lo ideal es comer algo al menos 1 hora antes del ejercicio.

3. Antes de empezar, si presenta algún signo de alarma como: Vómito, diarrea, fiebre, gripa, dolor en el pecho y/o cambios en las secreciones: NO realice ejercicio, consulte con su médico tratante.

4. Si tiene indicado usar oxígeno suplementario durante el ejercicio, úselo en la cantidad indicada por su médico y/o terapeuta tratante.

5. Revise y tome sus signos vitales antes del ejercicio, preste atención a la frecuencia cardíaca, la saturación de oxígeno, la sensación de ahogo y fatiga muscular de piernas.

6. Use ropa deportiva y tenis para realizar la actividad.

7. Respire controladamente durante el ejercicio: Tomando aire por la nariz y botando lentamente por la boca.

8. Haga un calentamiento de pies a cabeza.

9. Lo recomendado es hacer 30 minutos de ejercicio aeróbico como caminar, caminadora, bicicleta, elíptica y/o zumba.

10. Realice ejercicios de fortalecimiento muscular para brazos, abdomen y piernas.

11. Realice estiramiento muscular al finalizar.

12. Recuerde mantenerse hidratado antes, durante y después de la sesión.

A continuación, le compartimos una serie de vídeos para hacer ejercicio en casa de forma segura:

https://youtube.com/playlist?list=PLk1Gw419PvJo_HDztQqhXqrRGATBrNl7u&si=qF6ximKr7tDl6LwV

Si está interesado en recibir ayuda para empezar a hacer ejercicio aún teniendo asma, pregunte a su médico por la Rehabilitación Pulmonar, tenemos este servicio dentro de la Fundación Neumológica Colombiana.

  • Mantén una alimentación equilibrada, comiendo de todo un poco, para evitar bajar de peso o desnutrirte, ya que esto puede empeorar tu estado de salud.

  •  Incluye proteínas en tus comidas, como pescado, huevo, carnes flacas, lácteos y legumbres, para mantener la fuerza de los músculos y contribuir a respirar mejor.

  • Realiza comidas pequeñas varias veces al día, para disminuir la sensación de llenura y facilitar la respiración.

  • Incluye grasas saludables, como aceite de oliva, aguacate, nueces y semillas, ya que aportan energía y ayudan a disminuir la inflamación del cuerpo.

  • Evita comer con frecuencia alimentos fritos y muy procesados, como comidas rápidas y paquetes, ya que pueden aumentar la inflamación en el cuerpo y afectar tus pulmones.

  • Consume frutas y verduras todos los días, porque ayudan a proteger los pulmones y a mantener el cuerpo más fuerte y saludable.

  • Incluye alimentos con fibra, como frutas, verduras, granos integrales y legumbres, para mejorar la digestión y sentirte con más energía.

  • Reduce la cantidad de sal en las comidas, ya que el exceso puede causar retención de líquidos y dificultar la respiración.

  • Toma suficiente agua durante el día, a menos que tu médico indique lo contrario, para ayudar a eliminar flemas y respirar mejor.

  • Evita bebidas azucaradas y gaseosas, ya que aportan calorías vacías y pueden producir sensación de llenura.

  • Limita el consumo de alcohol, ya que puede debilitar los músculos, afectar la nutrición e interferir con los medicamentos.

  • Come alimentos con hierro, como carnes, lentejas o espinaca, para prevenir la anemia, reducir el cansancio y mejorar la tolerancia al ejercicio.

  • Asegura el consumo de calcio y vitamina D, como leche y sus derivados, yema de huevo, champiñones y algo de sol diario, especialmente si usas corticoides, para cuidar tus huesos y músculos.

  • No pases muchas horas sin comer, ya que esto puede hacerte perder fuerza y masa muscular; es mejor comer pequeñas porciones varias veces al día.

  • Usa suplementos nutricionales solo si tu alimentación no es suficiente, y siempre con la orientación de un profesional de la salud.

  • Come con calma y presta atención a tu cuerpo, reconociendo cuándo tienes hambre y cuándo estás satisfecho, para facilitar la digestión y la respiración.

  • La alimentación es una parte clave del tratamiento de la fibrosis pulmonar, y una buena nutrición ayuda a mejorar la calidad de vida.

El cuidado de la salud mental también contribuye al control óptimo de la fibrosis pulmonar; a continuación le compartimos algunas recomendaciones a tener en cuenta:

  1.  Tómese el tiempo para preguntarse: ¿Cómo me siento emocionalmente? Recuerde que el primer paso para manejar sus emociones es reconocerlas.
  2. Cuide la manera en que se habla a sí mismo y procure que sea un diálogo amable y comprensivo consigo mismo.
  3. Priorice en su día a día actividades de disfrute que le generen bienestar y satisfacción, como la lectura, manualidades, compartir tiempo de calidad con familia y amigos, entre otros.
  4. Incluya hábitos saludables dentro de su estilo de vida, como el ejercicio. Le permite tener una rutina, trabajar en la disciplina y el autocuidado.
  5. Asegúrese de dormir bien. Un cerebro cansado no funciona apropiadamente. Una buena calidad de sueño también contribuye al bienestar emocional.

A continuación, te compartimos algunas medidas de manejo no farmacológico y estrategias adicionales que contribuirán al manejo de la fibrosis pulmonar:

  • Vacunación: Es crucial que se vacune contra la influenza y el neumococo para prevenir infecciones respiratorias que pueden empeorar su condición.
  • Manejo de comorbilidades: Tratamiento de otras condiciones médicas que pueda tener, como el reflujo gastroesofágico, que puede influir en la progresión de la fibrosis.
  • Evitar irritantes pulmonares: Si fuma, es esencial dejar de hacerlo. Evite la exposición a polvos, gases, vapores o alérgenos que puedan irritar sus pulmones.
  • Cuidados Paliativos: No se trata solo de la etapa final de la vida, sino de mejorar la calidad de vida desde el diagnóstico. Los cuidados paliativos se enfocan en aliviar los síntomas (dolor, tos, falta de aire), brindar apoyo emocional y social a usted y a su familia, y ayudar en la toma de decisiones informadas.
  • Trasplante Pulmonar: Para algunos pacientes, especialmente aquellos con fibrosis pulmonar idiopática, que cumplen ciertos criterios, el trasplante pulmonar puede ser una opción. Nuestro equipo evaluará si usted es un candidato adecuado y le brindará toda la información necesaria sobre este complejo procedimiento.