| Espirometría Portátil |
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Que es un espirómetro?
Un espirómetro consta de una
boquilla, un tubo y un dispositivo de registro.
Para usar un espirómetro, la persona inspira
profundamente y a continuación espira con fuerza
y lo más rápido que pueda a través del tubo. El
instrumento de registro mide el volumen de aire
inspirado o espirado y la duración de cada
respiración.
Medición del volumen
pulmonar y flujo
respiratorio
Con
frecuencia, la evaluación de la enfermedad
respiratoria consiste en comprobar cuánto aire
pueden contener los pulmones, la cantidad que
pueden espirar y la rapidez con que pueden
hacerlo. Estas mediciones se realizan con un
espirómetro, instrumento que consiste en una
boquilla y un tubo conectado a un dispositivo de
registro. La persona inspira profundamente,
luego espira con fuerza y lo más rápidamente
posible a través del tubo mientras se hacen las
mediciones. El volumen de aire inspirado o espirado, así como la duración de cada movimiento respiratorio, se registran y se analizan. A menudo, se repiten las pruebas tras la administración de un fármaco que dilata las vías aéreas de los pulmones (un broncodilatador).
Un
contador de flujo máximo es un instrumento más
simple para medir la velocidad de espiración del
aire. Tras inspirar profundamente, la persona
sopla con fuerza dentro de este pequeño aparato
manual. Se trata de un dispositivo de poco costo
que permite a los pacientes asmáticos controlar
su enfermedad en casa. La medición de la capacidad pulmonar refleja el grado de rigidez o de elasticidad de los pulmones y de la caja torácica. Estos valores son anormalmente bajos en trastornos como la fibrosis pulmonar y las desviaciones de la columna vertebral (cifoescoliosis).
Los
trastornos que causan la pérdida de elasticidad
pulmonar o reducen el movimiento de la caja
torácica se denominan trastornos restrictivos.
La medición del flujo respiratorio sirve para
conocer el grado de estrechamiento u obstrucción
de las vías aéreas. Los registros son anormales
en enfermedades como la bronquitis, el enfisema
y el asma. Estos procesos se denominan
trastornos obstructivos.
Pruebas de
flujo-volumen
Espirometría 1. ¿Qué es una Espirometría? Se conoce como espirometría la determinación, mediante un espirómetro o un neumotacógrafo, de los volúmenes pulmonares (espirometría simple) y la rapidez con que estos pueden ser movilizados (flujos respiratorios)(espirometría forzada). Existen dos tipos de espirometrías: simple y forzada. La espirometría forzada proporciona información de mayor relevancia clínica, mientras que la espirometría simple complementa a la primera. Ambas pruebas se hacen de forma consecutiva.
En la espirometría simple se
solicita al paciente que tras una inspiración
máxima, expulse todo el volumen de aire que sea
capaz, utilizando para ello todo el tiempo que
necesite de ahí el nombre de espirometría simple
o no forzada. Por el contrario, la espirometría
forzada implica solicitar al paciente la
expulsión de todo el aire que contenga en sus
pulmones tras una inspiración profunda en el
menor tiempo posible (forzada). La información
que se obtiene de cada una de estas técnicas es
diferente.
2. ¿Cómo se
realiza una espirometría?
El
paciente debe haber suspendido previamente la
medicación broncodilatadora y habitualmente se
pide que permanezca en ayunas. Para
realizar la espirometría el paciente simplemente
tiene que seguir las instrucciones del técnico e
intentar colaborar lo mejor posible sin ponerse
nervioso. En primer lugar el paciente debe sentarse en una silla en la postura correcta, verticalmente y con los pies firmemente asentados sobre el suelo, se le hace respirar a través de la boquilla del espirómetro, manteniendo bien cerrados los labios alrededor de la misma, el paciente debe llevar unas pinzas nasales para que el aire no se coja ni se escape por la nariz. Una vez cómodamente sentado se solicita al paciente que realice una inspiración máxima y que a continuación expulse por completo el aire de sus pulmones utilizando todo el tiempo que necesite, el registro que se obtiene mediante esta maniobra es el de una espirometría simple. Finalizada
la espirometría simple se realizan las maniobras
de la espirometría forzada, es la misma técnica
sólo que en este caso tras la inspiración
profunda se solicita al paciente que expulse el
aire lo más rápidamente que pueda y hasta donde
pueda. Se deben realizar al menos tres maniobras que sean reproducibles (con valores muy similares) y la mejor de las tres es la que se considera en la evaluación del paciente. Las mediciones espirométricas son dependientes del esfuerzo; por tanto es absolutamente esencial animar al paciente para conseguir determinaciones válidas. 3 . ¿Qué mide una espirometría?Los parámetros más utilizados de una espirometría forzada son:
Capacidad vital
forzada (FVC); que es la cantidad de
aire expulsada enérgicamente tras un esfuerzo
inspiratorio máximo.
Volumen
espiratorio forzado en el primero segundo 1
segundo (FEV1); que es la cantidad de
aire expulsada enérgicamente en el primer
segundo. La velocidad máxima del flujo mesoespiratorio (FEF 25-75); que es la velocidad del flujo aéreo durante la mitad media de la prueba de la FVC (es decir, el 25-75% de la FVC).
En
la espirometría simple los parámetros más útiles
son:
Capacidad
Vital: que es el volumen de aire que se
elimina lentamente de los pulmones en una
espiración máxima.
Capacidad
Residual Funcional: que es el volumen
de gas que permanece en los pulmones después de
una espiración normal, no forzada.
Estos valores se consideran normales cuando son de un 80% o más del valor que tendría una persona sana.
4. ¿Para qué
sirve una espirometría forzada?
Por
otro lado, antes de la cirugía torácica o
abdominal de un paciente con EPOC ya
diagnosticada se debe realizar una espirometría
para valorar el riesgo de la anestesia y la
operación del paciente y ajustar la medicación
si fuese necesario. 5 . ¿Qué condiciones se deben cumplir para realizar la espirometría forzada?La espirometría forzada se ha de realizarla siempre por un técnico cualificado, ya sea personal médico o de enfermería, lo cual significa una preparación específica. El paciente debe cumplir una serie de condiciones: No debe fumar en las 24 horas previas a la realización de la prueba. Evitará
la ingesta de estimulantes del sistema nervioso
central como el café o el té, y/o depresores del
mismo, como el alcohol o determinados
medicamentos como los tranquilizantes o los
utilizados para poder dormir (hipnóticos).
Suprimirá
el uso de ciertos aerosoles utilizados
precisamente para modificar el tamaño de los
bronquios (salbutamol y demás fármacos de la
familia), como mínimo 6 horas antes de la
prueba, y las teofilinas (unos comprimidos que
frecuentemente toman los enfermos respiratorios
crónicos) un mínimo de 12 a 24 horas antes. Si
se tiene duda sobre el uso de cualquier
medicamento previo a la realización de la
espirometría, lo mejor es que se consulte con el
especialista. Ha de indicar siempre la posible eventualidad de una alergia medicamentosa, debe avisar si está tomando anticoagulantes orales o si padece de alguna enfermedad infecto-contagiosa. 6. ¿Tiene riesgos? En muy raras ocasiones la espirometría se complica. La espirometría es un procedimiento sin riesgos, pero en ocasiones pueden aparecer reacciones adversas, por lo que antes de hacerse esta prueba han de valorarse adecuadamente los potenciales riesgos y beneficios. La espirometría forzada no se debe realizar nunca en las siguientes situaciones: Expulsión de sangre con la tos (hemoptisis) de origen desconocido.
Neumotórax.
Inestabilidad
hemodinámica (difícil control de la tensión
arterial), angina de pecho o infarto reciente, u
oclusión de una arteria pulmonar con un coágulo
de sangre (tromboembolismo pulmonar).
Dilataciones anormales de las arterias (aneurismas) torácicas, abdominales o cerebrales. Cirugía ocular reciente (por ejemplo: cataratas) o desprendimiento de retina. Presencia de una enfermedad aguda que pueda interferir con la correcta realización de las maniobras (por ejemplo: náuseas, vómitos).
Cirugía
torácica o abdominal reciente. Es importante que el paciente no se asuste ni se ponga nervioso cuando el técnico que realiza la prueba grita o incluso da un zapatazo en el suelo o un golpe a la mesa, se ha demostrado que con ello se estimula al paciente al eliminar el aire de forma brusca o para que haga correctamente la maniobra de esfuerzo.
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BOGOTA COLOMBIA
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